lunes, 27 de septiembre de 2010

Anoche llovió en la esquina de mi cama

Hoy te escribo con el corazón adormecido entre las sábanas. Anoche era tarde y empezó a llover, y a mí me costó mucho más dormir. No podía. El pajarito que vive dentro de mi pecho estaba enloquecido, quería salir volando, quería ir a correr junto a ti bajo lluvia, quería encontrarte en algún sueño por lo menos. Me dormí. No soñé contigo. Al parecer te borras de mi mente de forma paulatina. Te borras, como las fotos que se sacan con las Polaroid, pero al revés: en vez de aparecer de repente entre las nubes de una fotografía nueva, desapareces entre la tierra de una vieja fotografía. Me calzo. Voy al baño. Afuera sigue lloviendo. Cuando vuelvo a mi pieza, me siento a la orilla de mi cama a mirar por la ventana. El cielo está de tu color favorito, aunque ya no recuerdo bien cuál era tu color favorito. Creo que sólo me quedará imaginar cómo eran las cosas contigo, cómo eras tú y qué cosas sentías. Creo que todo se desvanece...

1 comentario:

Pedagogía Lengua Castellana dijo...

Ahhh linda, seria maravilloso tener una polaroid a la inversa, que a quienes queremos olvidar los fijemos un instante y luego una nube negra los envolviera....

pero quizas así todo sería más desechable aun de lo que hoy son....cuantas veces pasariamos nosotros por nuves negras????

Besitos, te quiero mucho y me encanta como escribes.